Macarena García-Huidobro, vocera del Movimiento Delincuencia Cero, señaló que tras los últimos ataques a guardias municipales, es “imperioso avanzar en un marco legislativo que dote de mayor seguridad a estos funcionarios, abriendo la opción de que estos funcionarios puedan portar armas letales y no letales”.
El último sábado Mauricio Díaz, un inspector municipal de La Cisterna, falleció tras ser atropellado en medio de una persecución. El caso llevó a la ministra del Interior, Carolina Tohá, a manifestar que «es importante avanzar» en el proyecto de ley «que va a fortalecer y definir con más claridad la función de la seguridad municipal, entregarle condiciones de mayor protección a los funcionarios que desarrollan estas tareas, y también, establecer con mayor nitidez desde el punto de vista legal cuáles son los ámbitos de competencia de los funcionarios municipales, cuáles son los ámbitos de colaboración con las policías y cuáles son ámbitos que, definitivamente, no pertenecen a la función municipal y que deben exclusivamente ser desarrollados desde las policías».
El Centro de Estudios y Análisis del Delito da cuenta de que en 2022 los delitos que más aumentaron fueron la Infracción a la Ley de Control de Armas y Receptación, en un 67% y un 54% respectivamente, mientras que los robos aumentaron en un 50,5% y los delitos de mayor connotación social, en un 45.7%. “Es decir, los delincuentes están más armados y los delitos son cada vez más violentos”, señala García-Huidobro.
“Frente a estas cifras, las seguridades ciudadanas municipales han sido clave para prestar apoyo a Carabineros y Policía de Investigaciones, incluso llegando primeros que los anteriores funcionarios frente a la comisión de un delito, con la diferencia de que lo hacen sin las herramientas legales y los equipamientos necesarios. Facultar el porte y uso de armas letales y no letales para funcionarios municipales capacitados se hace completamente necesario. Armas de fuego, electroshock, gas pimienta, entre otros, son elementos indispensables para policías locales de otros países del mundo en el combate del delito”, agrega.
La postura de Delincuencia Cero es que se debe entregar claridad en cuanto a las facultades de las Seguridades Ciudadanas y su alcance, a través de un marco legal que reconozca y valore su labor.
Por lo anterior algunas de las medidas que propone son: Constituir institucionalmente la figura de Seguridad Municipal, dotándolos de facultades claras y los equipamientos necesarios para cumplir su labor, en un proceso gradual y responsable; facultar el porte y uso de armas letales y no letales para funcionarios municipales capacitados; y la creación de una academia municipal para funcionarios de seguridad, que logre estandarizar y entregar los contenidos claves para los funcionarios municipales en cuanto a defensa personal, derechos humanos y todo lo que deba comprender la labor policial a nivel local.